Terapia Gestalt

Trabajo desde el enfoque de la Terapia Gestalt.

Como terapeuta percibo a cada persona como una unidad – la mente, las emociones y el cuerpo – y estoy convencida de que todos tenemos la capacidad de entendernos a nosotros mismos y reaccionar de una manera sana en cualquier situación.

Mi tarea consiste en desarrollar tu capacidad de darte cuenta y entender la manera en qué tú mismo participas en tus condiciones de vida. Darse cuenta tiene un valor terapéutico y habilita el crecimiento personal, tanto como la capacidad de descubrir nuevas maneras de responder en las situaciones que consideras difíciles.

La sesión terapéutica es un espacio seguro donde estás libre de ser tú misma y de expresarte espontáneamente. En este espacio nadie juzga tu estilo de vida. Te respeto como el experto de tu propia vida.

Estoy interesada en una exploración fenomenológica de tu manera de vivenciar la realidad al nivel de sensaciones, emociones, pensamientos o comportamiento. Mi intención es apoyarte en tu expresión libre y en la vivencia consciente en todos estos niveles.

La relación terpéutica es parte del proceso de darse cuenta y conocerte a tí mism@. En el inicio de las sesiones no propongo temas para discutir, hablamos de lo que tú como cliente necesitas y quieres hablar. Estoy una participante activa en la sesión, comparto de lo que me doy cuenta en la base de mi vivencia.

La terapia Gestalt está basada en la relación de tú a tú entre terapeuta y cliente. Este enfoque es indispensable para darte cuenta de tus propias necesidades y comunicar sobre ellas dentro de una relación.

La terapia Gestalt tiene sus orígenes en el psicoanálisis, el existencialismo, la psicología de la Gestalt, el psicodrama y las religiones orientales como el budismo zen. La terapia Gestalt fue fundada por Fritz Perls.

Los siguientes preceptos traslucen la filosofía de la Gestalt (Naranjo, 1990):

1.Vive ahora, es decir, preocúpate más del presente que del pasado o el futuro.

2.Vive aquí: relaciónate más con lo presente que lo ausente.

3.Deja de imaginar: experimenta lo real.

4.Abandona pensamientos innecesarios; más bien siente y observa.

5.Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.

6.Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer; no restrinjas tu percepción.

7.No aceptes ningún “debería o tendría” más que el tuyo propio: no adores a ninguna imagen tallada.

8.Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.

9.Acepta ser como eres.

Y a su vez podrían resumirse en estos tres principios:

1. Valoración de la actualidad temporal (el presente vs. el pasado o el futuro), espacial (lo presente vs. lo ausente) y sustancial (el acto vs. el símbolo).

2.Valoración de la atención y aceptación de la experiencia.

3.Valoración de la responsabilidad.

Si tomamos estos principios por lo que son: declaraciones de una verdad y no declaraciones de un deber (Naranjo), podemos entender que la filosofía gestáltica es una filosofía de lo obvio, como diría Fritz Perls; en efecto, el presente, la experiencia y la responsabilidad son realidades obvias:

El presente: Nada ocurre sino ahora, el pasado ya no existe y el futuro aún no es. La situación terapéutica sólo es posible en esta actualidad temporal (AHORA) y espacial (AQUI).

La atención y aceptación de la experiencia van ligadas a esta vivencia del presente.

La responsabilidad no es un deber, es un hecho. Somos responsables de nosotros mismos querámoslo o no. La Terapia Gestalt acentúa la conciencia de esta realidad con una permanente invitación a que la persona se responsabilice de lo que está haciendo, sintiendo, evitando o negando, deseando, inhibiendo, etc.

Naranjo, C. (1990). La vieja y novísima Gestalt. Actitud y práctica de un experiencialismo ateórico. Santiago de Chile: Cuatro Vientos. (Traducción de The Attitude and Practice of Gestalt Therapy, 1989, Claudio Naranjo)

Ferrer Artero, M. (2014) Terapia gestalt: experimentación con la técnicia de la fantasía del rosal. (Tesis de grado). Universidad de Almería. [fragmento p. 4-5]